¡Feliz domingo!
Comienza la segunda parte del proyecto con Noa. En este primer fragmento, buscaba transmitir la soledad sobre la enorme roca, que estaba rodeada de agua y hacía el efecto de "pequeña isla".
La intención primera era hacer fotos bajo el agua, pero la montaña nos dejó sin rayos desde casi el principio, así que tocó adaptarnos a luces suaves.
Esta semana me aventuré a comprar una lente que espero que suba de nivel mis fotografías: un 70-200 2.8 RF. La mayor inversión que hice nunca, no solo en fotografía. ¡Pronto veréis los resultados!
Un abrazo
Carlos