¡Feliz domingo!
Aunque ha pasado un tiempo de esta sesión, me emociona el ambiente y los colores que pudimos conseguir.
Cuando llegué a su dormitorio pensaba que no podría hacer gran cosa ya que por la ventana no entraba más luz que el rebote en los edificios de la calle de enfrente. La realidad es que gracias a esa luz tan suave, pude oscurecer el fondo y destaca mucho su piel con un contraste muy agradable.
Otra cosa que se puede apreciar en este set es el evidente detalle de su pecho al haber dado a luz hacía unas pocas semanas. Gracias a estas fotos se puede recordar una época en la que el cuerpo tiene unas características específicas. A día de hoy, el cuerpo ha cambiado mucho y últimamente valoro ese poder que tiene la fotografía más allá de lo artístico. El poder recordar momentos de nuestra vida que ya no van a volver.
Me alegra mucho que algunas de estas fotos que tanto me gustaban puedan ver la luz sin censuras ni crops obligatorios. ¿Qué te han parecido?
Un abrazo
Carlos