¡Feliz domingo!
Esta segunda tanda de la sesión con Ari es cuando encontré la esquina con el ambiente que buscaba.
Lineas y texturas oscuras contrastando con la piel pálida y brillante. Al usar el aceite corporal, solo con apoyarse en la tierra se manchaba y lo exageramos. Cuando le pedí que no tuviese miedo a ensuciarse y que juegue a colocar algunas pequeñas rocas sobre su cuerpo, creó un pequeño corazón y le pedí también que se apretara la piel. La intención era imitar ese efecto que se creaban en las figuras de mármol de la antigüedad.
También, me alejé mucho para disparar unos planos generales, y gracias al 70-200 puedo comprimir el fondo para que las líneas de la montaña se mezclen con la modelo.
¿Qué te pareció esta parte? Es de mis favoritas de todo el proyecto CRUDO.
Me gustaría saber si hay alguna que creas que merece seleccionarse para el recopilatorio final.
Un abrazo
Carlos